Publicado el 02/12/2014 en Arte Mítico |

Hotei el Buda Feliz

Hotei, es uno de los nombres con el que se conoce al monje budista que vivió hace un milenio y que llegó a ser considerado una de las encarnaciones del Buda por tener una docilidad de carácter y una sabiduría ancestral en su personalidad.

Pero otra de las formas en las que se conoce a Hotei es como el “monje gordo” o el “buda feliz”, pues una de sus características más sobresalientes era su gran sonrisa y su preponderante barriga, casi siempre también personificado por una incipiente cabeza calva.

Aunque terminó siendo representado por esta figura sonriente sabemos que se trataba de uno de un budista sabio y lleno de felicidad, esa misma felicidad que nos irradia la luz del entendimiento.

buda feliz

Aquí podemos hacer una salvedad entorno al Buda “tradicional” ya que es importante reconocer que el vocablo Buda solo se refiere a aquellos que han encontrado la verdad, el dharma y aunque el budismo enseña que cualquier persona tiene el potencial de lograr alcanzar el nirvana eso no quiere decir que cualquiera pueda convertirse en el Buda histórico como lo fue el sabio Siddharta.

Siddharta Gautama el Buda Tradicional

El Buda tradicional es un nombre honorifico que quiere decir sencillamente “el iluminado”, pues se entiende que ha alcanzado la iluminación espiritual y la trascendencia completa. Pero ¿trascendencia a que exactamente? Bueno, los budistas hacen un gran esfuerzo por liberarse del deseo, del llamado lobha, y por evadir la aversión, dosha, al mismo tiempo que tratan de evitar la confusión, es decir la moha.

buda tradicional

Algunos productos esotéricos de la actualidad que se suelen vender en tiendas y en la calle tienen gran preferencia por lo budista pero especialmente por la figura que representa Hotei, eso se puede comprobar fácilmente en las tiendas especializadas en este tipo de amuletos de la suerte.

En Japón el buda feliz, Hotei, fue adoptado como uno de los siete dioses que otorgan buena suerte, también como protector de los niños y un benevolente favorecedor de los buenos negocios y el comercio. En China los budistas lo destacan como el buda sonriente pero en todo el mundo es bien conocida su influencia en templos, lugares de comida y reunión, así como también en amuletos y hasta en talismanes energéticos.

Otra de las formas un poco menos conocidas en las que se nombra a Hotei es como el Buda Maitreya, por un supuesto poema que escribió en su lecho de muerte donde se auto menciona a sí mismo como Maitreya.

Es muy común, entre aficionados y poco entendidos, especialmente en Occidente confundir la figura del Buda tradicional, el histórico Siddharta, con la del Buda Feliz, pero la verdad es que como hemos visto cada uno guarda características particulares y únicas. La occidentalización de las antiguas religiones indias y la “adquisición” japonesa del buda feliz entorno a sus propios dioses de la buena suerte han hecho que la confusión aumente cuando los no entendidos tratan de hacer alguna comparación o incluirlos en sus prácticas de vida.

La iluminación siempre será alcanzada en el budismo siguiendo la senda fundada por Siddharta Gautama, el autentico Buda, mientras que la buena suerte y la prosperidad serán patrimonio exclusivo de los que confíen en el “buda gordo” para lograrlo.

colgante-buda-feliz   buda feliz

Desde el punto de vista de los entendidos en el tema de amuletos de la suerte y productos esotéricos es bien sabido que lo que mejor resulta a la hora de encontrar nuevas formas de lograr los resultados que se busca es siempre invocar el poder de la tradición de los pueblos antiguos, como en este caso, las tradiciones religiosas budistas y sus amuletos mas clásicos.

Muchas son las personas que a diario confunden a ambos Budas, aunque como ya hemos explicado estas características que les son propias hacen que cada uno tome de ellos aquello que mejor se acomoda a su estilo de vida y a su búsqueda personal en este plano de conciencia.

Y como decía el Buda tradicional: “para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo”, recuérdalo para tus días venideros.